

Las madrastras de Mylf, Sheena Ryder y Dee Williams, hablan sobre lo mal que se han portado últimamente sus respectivos hijastros, Anthony Pierce y Cody Carter, siendo extremadamente groseros y exigentes. Sheena y Dee deciden juntarse y castigarlos dándoles nalgadas, intercambiándolos y follándolos hasta que vuelvan a portarse bien.