
Hay algo en un funeral que pone a Lexi Luna muy cachonda. Se pone el vestido negro de rigor, pero se asegura de que le queden bien las tetas. La falda corta también le da un toque especial. Al salir de la habitación, su hijastro, Alex Mack, queda maravillado. No puede evitar comentar lo guapa que es Lexi. Lo dejan ahí por ahora para poder ir al funeral, pero ninguno ha terminado realmente con el otro. Al volver, Lexi no puede evitar preguntarle a Alex si de verdad la encuentra atractiva. Insinúa que la gente del funeral debió pensar que era su novio, y se cuida mucho de aclarar que no tiene nada de malo que un chico joven salga con una mujer mayor.